• Javier Torrens
    No hay comentarios | 0 likes | 146 Viewers

     

    Alquilar o comprar una vivienda dos temas tópicos asociados a uno de los grandes dilemas financieros, lo cual representa una de las decisiones más difíciles de tomar en la vida

    En el caso del alquiler se habla de tirar el dinero y sobre la compra se habla de las responsabilidades y de ataduras.

    ¿Qué es lo que más conviene?

    Si bien ambos casos requiere una responsabilidad, se regulariza por la ley y bajo contrato, hay que poner en una balanza las ventajas y desventajas como en cualquier decisión, con la diferencia que las variables suelen ser muchas, como el tiempo que desee pasar en la vivienda, su utilidad o su capacidad de responder ante los pagos y la responsabilidad ante la comunidad.

    “Además, antes de elegir entre comprar o alquilar, es importante tener en cuenta el horizonte temporal”, es importante definir sus metas a corto y mediano plazo para saber si la vivienda que pretende comprar le será realmente útil, es muy posible que choque con tus planes laborales, cambios de sector, crecimiento familiar y algunas variables más que pueden afectar a que la decisión no sea la correcta

    Según el diario Expansión  “La vivienda es un valor refugio para los españoles”.

    Lo que nos da a entender que a pesar que en el 2018 bajo notablemente la cantidad de propietarios en España, el comprar una vivienda sigue siendo una meta para el común de la sociedad y un plan de negocios en un sector de alquileres latente.

     

    Alguna de las ventajas de convertirte en propietario.

    Jubilación, si entre sus planes está el retirarse pues es momento de pensar en comprar, tomando algunas de las responsabilidades como sacrificio, comprar no es muy diferente que alquilar, el precio siempre será un poco mayor pero una vez tu casa ya este pagada podrás llegar a final de mes sin la presión del pago y podrás dejar un legado a tus familiares o incluso utilizarla como inversión para gastos que se presenten en el futuro.

    Libertad para renovar su vivienda, uno de los beneficios de tener tu propia vivienda es que podrás hacer las obras y reformas que quieras sin que nadie te ponga limitaciones.

    Contar con un bien propio que podrá ser destinado a diversos fines como una inversión

    Las desventajas nos las muestra claramente el AVC inmobiliario AVC.es y las enumera en 3 simples párrafos

    Los ahorros previos. Para poder comprar una vivienda, es necesario tener ahorrado al menos un 35% del valor: el 20% que no te dará el banco (porque las hipotecas suelen ofrece el 80% del valor de tasación de una casa) y un mínimo de un 15% para impuestos y gastos iniciales.

    Los gastos habituales. Cuando te conviertes en propietario de una casa, tienes que hacer frente a numerosos gastos que una persona que vive de alquiler casi nunca tendrá que asumir como el pago de impuestos y tributos municipales (como el IBI y la tasa de basuras), los gastos de comunidad, el seguro de continente, seguro de vida, o las posibles reparaciones.

    La mensualidad puede experimentar importantes cambios .Dado que el Euribor se encuentra en mínimos históricos, es necesario ser precavido a la hora de comprar una vivienda. Antes de tomar una decisión, es importante echar cuentas y calcular qué pasaría si este índice volviera a los máximos de 2008, cuando llegó a superar el 5%. Esa subida provocaría un fuerte aumento en la cuota mensual, por lo que es esencial comprobar que, pese a eso aumento, serías capaz de seguir pagando tu letra cada mes. No obstante hoy por hoy algunos bancos están dando hipotecas a un tipo de interés fijo que puede ser de hasta un 2% fijo para toda la vida del préstamo.

    Entre las ventajas de vivir de arrendamiento, encontramos las siguientes, según Kelisto.es:

    No hacen falta ahorros previos. Para vivir de alquiler, el colchón necesario es mucho menor al que hace falta para comprar una vivienda. En principio, solo sería necesario el importe de la fianza, que según marca la ley de arrendamientos urbanos, debería equivaler a una mensualidad, aunque el propietario y el inquilino pueden acordar que sea mayor. A la fianza es posible que haya que sumar otros gastos, como los relacionados con el mobiliario (si la casa se entrega vacía) o los gastos de gestión de la inmobiliaria, en caso de que el alquiler no se cierre directamente con un particular, hay que tener en cuenta los riesgos que se puede tener al hacerlo por particular, ya que tanto para el arrendador como para el arrendatario lo mejor siempre es estar en manos de profesionales.

    La cuota solo aumenta si también lo hacen los precios. Para los alquileres firmados antes de junio de 2013, la mensualidad se actualiza año a año. Eso sí, no siempre sube: se tendrá que mover al ritmo al que lo haga el IPC (Índice de Precios al Consumo). Por tanto, si los precios suben, también lo hará el importe que se paga al propietario, pero si bajan, la cuota deberá descender.

    La flexibilidad es mayor. Una de las principales ventajas del alquiler es la flexibilidad que ofrece al consumidor. Así, en caso de que pases por una mala racha económica o de que, por motivos de trabajo, no puedas seguir viviendo en el mismo sitio, podrás abandonar la casa y marcharte a otro sitio. Eso sí, para desistir del contrato de alquiler tendrán que haber pasado, al menos, seis meses desde la firma y tendrás que avisar al propietario con un mínimo de 30 días. Además, el dueño de la casa puede establecer (en el contrato) algún tipo de compensación económica en caso de que decidas dejar la vivienda antes de tiempo.

    Ventajas fiscales. Al contrario de lo que sucede con la compra de vivienda (cuyas ventajas fiscales solo se aplican a viviendas adquiridas hasta 2013), quienes viven de alquiler sí disponen de ciertos beneficios de cara a Hacienda. Eso sí, esas ventajas varían en cada Comunidad Autónoma y suelen estar ligadas a la edad del contribuyente y/o a sus ingresos.

    Entre las desventajas de arrendar una vivienda se encuentran estas:

    Dificultades cuando llegue la jubilación. Si vives de alquiler en el momento de la jubilación, el esfuerzo que realizas para pagar tu casa seguirá siendo el mismo que hacías antes, pero tus ingresos serán menores.

    Pese a pagar, uno no tiene nada pasados los años. Resulta obvio, pero, al contrario de lo que ocurre con la compra, pese a estar pagando una casa durante muchos años, el inmueble alquilado nunca será tuyo.

    Hay que lidiar con el propietario. Mantener una relación cordial con el propietario siempre es deseable cuando uno vive de alquiler, sobre todo si se produce algún tipo de avería o desperfecto en la casa o, por ejemplo, si hay problemas relacionados con la comunidad de vecinos.

    Como conclusión todo es cuestión de responsabilidad y de los planes que se tengan a futuro pero siempre será mejor opción comprar por el simple hecho de que se adquiere un bien y se puede usar a disposición. Si se cumple un alquiler por un máximo de 4 años, pues también se podría realizar una compra casi por el mismo monto que se ha dispuesto en esa cantidad de tiempo.

    ¿Te resultó útil esta información?. Ahora compártela con tus familiares y amigos.

    About author

    • About Author

      Javier Torrens